Cooltura: Un espacio para Desafiar, Activar & Emprender

Campamento de Emprendimiento 2013

Cada persona posee diversas capacidades, pasiones y actitudes; y en esta ocasión, personas de la Universidad de La Frontera, fueron cordialmente invitadas a participar de un out-door, tras haber sido los mejores equipos que participaron en todas las jornadas y en casos excepcionales por la garra y ganas que demostraron al participar de cada taller de las Olimpiadas del Emprendimiento. Y así todo comenzó…

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El reloj marcaba las 7:20 am y comenzaba a llegar al CIP los primeros seleccionados para la travesía que COOLTURA había preparado para nosotros. Comenzando el viaje nadie vislumbraba con lo que nos íbamos a encontrar en esta aventura, sin imaginar que al final de esto formaríamos y conoceríamos a un gran equipo; y aprenderíamos un millón de cosas buenas, teniendo en cuenta que la gran mayoría aun éramos unos completos desconocidos.

Al llegar Al valle del Pemehue, se sentía desde ya esa conexión con la naturaleza, con lo hermoso y bello de sus paisajes, se respiraba un aire puro, un ambiente totalmente descontaminado y libre de todo ruido, nos olvidábamos de lo que había en la ciudad y nos dábamos cuenta que solo nos teníamos los unos a los otros, y es aquí donde comienza realmente la aventura. Las primeras competencias no fueron de las mejores para nuestro equipo, perdimos prácticamente todo, la desmotivación y la frustración en momentos se hizo sentir, pero luego durante el almuerzo se nos comunico que subiríamos el cerro que estaba a nuestras espaldas. Como aun no se producía un gran apego entre nosotros, comenzamos a subir juntos, luchando inconscientemente por llegar lo más alto posible, pero al mismo tiempo, nos dio el tiempo y el espacio para conocernos más a fondo y comunicar nuestras fortalezas y debilidades, para así luego tenerlas presente en las futuras competencias que se nos presentaran. Luego de un tiempo se observaba que todos estábamos en grupos diferentes y totalmente separados, teniendo en mente un pensamiento egoísta y personal de querer llegar lo más rápido posible a la cima, fue en este momento donde nos vimos en la obligación de esperar al último compañero que aun estaba subiendo y fue aquí cuando la “magia” comenzó a ocurrir, cada uno se preocupaba por el resto, la meta ya no era llegar a la cima lo más rápido posible, si no que llegar todos juntos, dejamos de ser un grupo para ser un equipo en el cual cada uno importaba. Ya en la cima, nos esperaba nada más que la oscuridad, para muchos fue una gran decepción, para otros un alivio de poder al fin descansar, en fin, todos lo vieron de manera diferente.

El bajar fue algo extremo, la desorientación nos jugó una mala pasada, una mala pasada que nos ayudo a encontrarnos con nosotros mismos, en donde confiar se volvía algo fundamental, ya al encontrar nuestro rumbo nuevamente, se dio algo bastante emocionante donde el apoyo el uno con el otro fue total. Al estar en nuestro destino, muchos reflejaban cansancio en sus rostros esperando su turno en la ducha, mientras otros rodeaban una fogata esperando una nueva actividad. Esta actividad, en la cual ayudaríamos a Edgar nuestro guía a mejorar y dar nuevas ideas para su empresa. Es así como las mentes creativas comenzaron a funcionar; El sueño se convertía en creatividad y el cansancio en energía, cada uno presento sus mejores ideas dándonos un momento único de diversión. Terminando ese agotador día todos alrededor de una fogata jugando, contando chistes, en un ambiente lleno de alegría y buena onda.
El día siguiente comenzó con todo, nosotros como equipo estábamos enfocados y mentalizados en ganar y disfrutar ya conociéndonos más a fondo; pero a la vez las competencias eran cada vez más difíciles y los equipos se esforzaban aun más por conseguir el título. Es así como nuestro equipo y en general todos, tuvimos que pasar por frustraciones, alegrías, desmotivaciones, tolerancia, compromisos, perseverancia, conocer en profundidad la palabra trabajo en equipo para poder conseguir un triunfo; tratar de conectar todas esas energías y factores, contribuyendo en la victoria y en la superación de nosotros mismos, y lo más importante conociendo en la práctica, de una forma lúdica; lo que es el emprendimiento.
Ya finalizadas las competencias y ordenadas nuestras cosas, se dio el momento de reflexión, nos dimos cuenta que cada uno vivió la experiencia de manera diferente. Todos sacaron algo bueno de esto, la conexión con la naturaleza, volver de una forma u otra a nuestras raíces, desconectarnos del mundo y mirar lo que tenemos a nuestro alrededor, saber que llegara un momento en que quizás no todo salga como lo esperamos, que tal vez veamos todos negro y no encontremos salida, nos veremos desorientados, fracasados, sin saber a dónde ir o qué hacer con nuestras vidas, pero sin embargo sabremos que siempre tendremos alguien a nuestro lado para apoyarnos en momentos difíciles; comenzar a abrir nuestra mente y dejar que los pensamientos e ideas fluyan.

Sin duda alguna las olimpiadas y en sí, el Outdoor, fue una experiencia única, inolvidable, con gente fantástica, en donde formamos grandes lazos de amistad, una vivencia que quedará guardada en nuestros corazones y memorias, y por sobre todo el aprendizaje que nos acompañara seguramente por el resto de nuestras vidas.

“Quien no quiera entender las reglas de la naturaleza no sólo es un necio, es alguien que reniega de su propia especie… que es el símbolo más claro de la naturaleza.”
(Anónimo)